Con M de MEMORIA

CON M SE ESCRIBE MEMORIA…

MMMM ¡QUÉ BUEN VIAJE!

“RECORDAR: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón.” Así comienza El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano. Aunque resulte increíble nos predispusimos a atravesar el corazón en un abrazo… en un viaje… en reconocer nuestra historia, nuestro pasado, nuestro presente.

Miércoles 9 de octubre, 6:45hs. , Merlo 700, Mina Clavero. Alumnos de 5º año U.E.E.S. Estuvimos todos puntuales… llegamos todos antes que el transporte que nos llevaría a Córdoba.

Las palabras no están acabadas, no son recluídas, ni capturadas, mucho menos desaparecidas. Están puestas para ser compartidas, movidas, resignificadas, conmovidas, usadas…en algunos casos para ser contadas en primera persona y en otras para ser prestadas.

Así viajamos un día hacia La Perla, un Espacio para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos, ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE). Era el primer punto de encuentro.

10hs., Ruta Nacional Nº20, entre Córdoba y Carlos Paz, a metros de pasar el puente que conduce a la localidad de Malagueño. Años de funcionamiento como CCDTyE desde antes de 1976 a 1978 aproximadamente, ocupado por el Tercer Cuerpo de Ejército. En la actualidad funciona como un sitio de memoria.

Llegamos más que puntuales, agradecidos al respeto, compromiso y buena onda de los choferes del transporte. Aún no llegaba el guía, pero nos abrieron el predio para que pudiéramos explorarlo libremente. Fuimos a recorrer la parte del museo del sitio histórico. Caminamos espacios de reconocimiento y duelo de los detenidos-desaparecidos. Encontramos historias en cada sitio, objetos que nos permitieron acercarnos a otras historias de otras vidas, historias de despojos, herencias y resistencias a través de objetos, relatos. No había imperativos o imposiciones, ni siquiera intenciones de recorridos.

Me permito el relato en primera persona: vi, me emocioné al ver la emoción y no es redundancia, es asombro. Observé a mis alumnos atravesados por la emoción, el dolor, conmovidos, curiosos, atentos, inmensamente respetuosos… me siento una docente profundamente orgullosa del comportamiento de mis alumnos.

Nos presentamos con Matías, quién nos guiaría por el sitio. Compartimos el recorrido con alumnos de 6º año de una escuela de San Francisco y otros de la Cátedra de Derechos Humanos de la Universidad de Villa María.

Vuelvo al relato en primera persona del singular: Distancias…puntos diferentes de la provincia, de orígenes. También había distancia en cómo se conducen los jóvenes, y los adultos. Vuelvo a entusiasmarme con el desafío de ser docente de este puñado de pibes de traslasierra… debemos sentirnos orgullosos de nuestros chicos: algo estamos haciendo bien. Marcaron la diferencia y se notó.

Hicimos un recorrido más que interesante y recomendable para cualquier persona. El entusiasmo nuestro, creo que se puede contagiar. Y surge el compromiso para seguir…queremos volver el año que viene, visitar otros centros de detención: “Campo de la Rivera”, “Perla Chica”, y “Casa Hidráulica”, queremos presenciar los juicios en Tribunales Federales, ese es el desafío.

Pudimos acercarnos al aislamiento y despojo de todas las dimensiones de lo humano a que fueron sometidos los detenidos desaparecidos y los ribetes que alcanzó la práctica represiva en este lugar. Visitamos “intervenciones artísticas” sorprendentes que nos dejaron la boca abierta… descubrimos que nosotros también pudimos hacer algo “parecido” y perdón por el atrevimiento con el “siluetazo” del 24 de marzo pasado. Y como cuando las cosas nacen del corazón y vienen bien paridas, salen muy bien… nos encontramos en el recorrido a Graciela Bialet, la autora de “Sapos de la memoria”, un libro que leímos y trabajamos este año.

Indescriptible vivencia compartida con asombrosa humildad… la que tienen los grandes. ¡Gracias Graciela por tu tiempo, por tus confesiones y relatos! Y ya te enganchamos para que nos visites el año que viene…El compromiso está en pie… ¡Te esperamos!

Les vuelvo a contar… esta novela transcurre a partir de la historia ficticia de «Camilo», un joven de 17 años e hijo de desaparecidos. El protagonista realiza una «búsqueda de su identidad y hace un recorrido que lejos de dejarlo en el pasado lo lanza hacia un futuro», que al parecer de su autora significa confrontar la violencia provocada incluso desde el Estado.

No sé si los chicos tomaron conciencia, pero confío que el tiempo les va a demostrar, lo bueno que es encontrarse con un autor de tamaña obra, luego de haber “masticado” su creación. Es increíble la posibilidad de poder preguntar sobre intenciones, espacios, los por qué de cada nombre, de cada personaje…y hasta sacar una expresión de “y yo creí que había pasado en serio”. El asombro, los ojos llenos, cargados, el alma hinchada. Graciela Bialet nos contó parte de su vida, cómo escribió el libro, en qué circunstancias, nos relató en primera persona lo que vivió su marido…y se me vuelve a poner la piel de gallina.

Y nos quedamos con ganas…pero teníamos hambre.

13.30hs. almorzamos en el predio de La Perla. Sandwiches de los más variados… hasta ensaladas hubo, con mucho viento pero con la satisfacción de una jornada intensa.

14:30hs. Pasaje Santa Catalina 44-66, Córdoba capital. Entre la Catedral y El Cabildo, a 50 metros de la Plaza San Martín. Funcionó desde 1978 hasta 1983, como Departamento de Informaciones de la Policía de la Provincia de Córdoba (D-2), en la actualidad es la Sede de la Comisión y del Archivo Provincial de la Memoria. Siestita cordobesas, mucho calor en el centro cordobés.

Diversos puntos de vista, acervos culturales e ideológicos, la emoción a pleno. Un lugar para vivenciar, para construir y reconstruir imágenes, espacios, vidas vividas, truncadas. Historias de muchos. El D-2 funcionaba a la vista de todos, a pocos metros de la Plaza San Martín en pleno centro de la ciudad, entre la Catedral y el Cabildo Histórico. Se constituyó como el nexo central entre militares y policías, para ejecutar persecución, secuestros, tortura y distribución estratégica de prisioneros a otras dependencias tanto policiales como militares.

Según testimonios de sobrevivientes, reconstrucción de la CONADEP y de los datos recogidos en la investigación del libro “La sombra azul”, por este lugar pasaron aproximadamente 1000 prisioneros durante los años setenta. En sus deterioradas instalaciones avanza un proyecto de remodelación y señalización que busca resaltar elementos de aquel pasado para tejer puentes con el presente, que permitan reflexionar sobre las consecuencias del terrorismo de Estado y las violaciones a los derechos humanos.

Como les conté antes… y no creo que sea casual sino causal, no teníamos previsto un recorrido con guía, por lo fuerte de la experiencia anterior. Pero causalmente, una compañera de la Universidad de Villa María, trabaja en el Archivo de la Memoria, y un poco nos guió en la historia del lugar. Y los chicos se encontraron con un señor, un desconocido que volvía por primera vez a este lugar donde había sido detenido. Vuelven los relatos en primera persona… las palabras del corazón, marcadas por el dolor, por el recuerdo, por mantener viva la memoria. Y sobrevino la emoción… ¡qué fuerte que es conocer la historia viva!

Recorrer el espacio, descubrir las marcas en sus paredes, las fotografías, los libros prohibidos, las historias en objetos, son presentadas de diferentes maneras. Todas desnudan el alma de 30.000 desaparecidos que no tenemos que olvidar.

16:30hs. Obispo Trejo y San Jerónimo. Hicimos un pequeño recorrido por la manzana jesuítica. El rectorado está tomado por estudiantes de derecho, del plan viejo que caduca. Vamos a visitar el Museo de Antropología, por sugerencia de la profe Tamara. Av. Hipólito Yrigoyen 174 – Nueva Córdoba.

Nadie lo conocía… y decidimos entrar…nos rebajaron la entrada a $5 a cada uno…el profe Pablo es un buen negociador y el profe Gabriel un gran interlocutor. Este museo de ciencias naturales se especializa en las muestras y exposisiones paleontológicas contando con una gran cantidad de archivos, piezas, colecciones de material etnográfico y arqueológico.

Las exhibiciones son principalmente sobre culturas indígenas del noroeste argentino, patagonia, litoral y hasta de Brasil. Es destacable la colección de objetos de arte indígena como vasijas, pinturas y tejidos. Es numerosa además la colección de materiales bioantropológicos, producto de investigaciones de campo propias y de rescate. Tiene una biblioteca super cómoda…que la disfrutamos muchísimo…necesitábamos descansar un momento.

17:00hs. Av. Vélez Sarsfield y Bv. San Juan. Patio Olmos. Decidimos ceder a la presión de la cultura capitalista que nos impone que uno no puede dejar de ir al Patio Olmos si está en Córdoba. Y hacemos un llamado a la solidaridad: PONGAN UNA HELADERÍA ADENTRO DEL PATIO OLMOS.

Cedimos al pedido de ir al centro comercial, porque se portaron MÁS QUE BIEN.

18hs. Llegaron puntales los transportes. Emprendemos el viaje de regreso directo a Mina Clavero.

Les puedo contar lo que viví: Música, ¡palmas arriba!, una alumna desentonada pero que se anima a cualquier ritmo que nos aturde, pero la animamos a que siga cantando. Nos reímos, divertimos y cantamos a rabiar. El chofer…”una masa, un copado, re buena onda”… en palabra de los chicos. No pude dormir y la verdad tampoco me quería perder de esta dosis de energía. A la vuelta apenas subimos en Córdoba me preguntaron…” ¿Profe cuándo es el próximo viaje? ¿A dónde vamos?”. Impagable.

21hs. Mina Clavero, Merlo 700. U.E.E.S. todos se fueron a sus casas, cansados pero lleno de vivencias inolvidables.

“El mejor viaje de mi vida” Alumno de 5º año U.E.E.S.

“Como todo lo bueno en la vida… hubo momentos para llorar, otros para reír. ¡Qué buen viaje!” Profe Marcelina.

“¡Valió la pena!” Profe Tamara.

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